Qué saber acerca de la insuficiencia venosa de las extremidades inferiores, las varices y las varículas

INSUFICIENCIA VENOSA PERIFERICA


La insuficiencia venosa periférica es una afección muy frecuente que puede afectar hasta un 50% de mujeres y un 20% de hombres. Se trata de una patología de consulta habitual y cuyos tratamientos intentan de alguna forma aliviar el cortejo sintomático de estos pacientes sin que en la mayoría de los casos pueda ejercerse un auténtico tratamiento etiológico.

¿Que síntomas pueden presentarse y son todos relativos a la insuficiencia venosa?


En la consulta los pacientes pueden referir: dolor en piernas, dolor en reposo, dolor con la marcha, molestias al andar, inflamación de tobillos, calambres, hormigueos, dificultad en la marcha, dolor en articulaciones, varículas, varices, cambios de coloración de la piel, aparición de ulceraciones... Todos estos síntomas intentan, de alguna forma, expresar una o varias patologías de miembros inferiores relativas unas veces a la insuficiencia venosa y otras a diversas patologías diferentes.

¿Qué síntomas son los relativos a la insuficiencia venosa?


Los enfermos manifiestan:

 

  • Pesadez de miembros inferiores

  • Inflamación de miembros inferiores

  • Molestias o dolor en miembros inferiores

  • Varículas o varices

 

Estos son los síntomas de la insuficiencia venosa periférica. Los pacientes ya saben que cuando elevan las piernas o por la mañana al levantarse los síntomas son mínimos. Saben que por la tarde la pesadez y las molestias se acentúan. También saben que si permanecen de pie mucho tiempo tienen más molestias. Cuando caminan, las molestias disminuyen, recogiendo de alguna forma la fisiopatología del proceso, o mejor dicho, uno de sus aspectos, ya que andando favorecen la musculatura de los miembros inferiores tan necesaria para el retorno venoso. También saben que en verano con el calor tienen más molestias y que estas desaparecen o se atenúan en invierno. También es común observar cómo pacientes con grandes varices no tienen apenas síntomas y otros con escasas, manifiestan mucha sintomatología, hecho que no debe resultar ciertamente sorpresivo.

¿Qué podemos hacer con los enfermos con Insuficiencia venosa periférica?


Incluiremos en este apartado una serie de medidas profilácticas y terapeúticas. Estas son:

1.- La obesidad:

 

El exceso de peso ocasiona una sobrecarga de las extremidades y una disminución de la actividad que favorece la aparición y los síntomas de insuficiencia venosa. Debe ser tratada cualquier tipo de obesidad, contando además con el hecho de que la obesidad favorece también la artrosis de rodillas que en ocasiones se asocia a la IVP.

2.- Evitar el estreñimiento:

 

hecho lógico ya que la hiperpresión abdominal favorece el estasis venoso.

3.- Evitar el calor ambiental

 

sobre todo en profesiones directamente relacionadas con él, tales como cocineros, peluqueros y planchadoras.

4.- Profilaxis y tratamiento de las inflamaciones.

 

Para ello es conveniente tener elevados discretamente los pies de la cama (10-20 cms). Hay que pasear diariamente, y a ser posible realizar una tabla de gimnasia y en aquellos enfermos que puedan, practicar algún deporte como la natación, bicicleta, etc.

5.- Los masajes son convenientes.

 

Estos deben realizarse siempre en sentido centrípeto, iniciándolos en la planta del pie y progresando en sentido ascendente por la región maleolar y luego por pierna y muslo. Deben ser suaves y progresivos, nunca bruscos, rápidos o excesivamente prolongados. Es aconsejable utilizar para los mismos un gel adecuado (menaven gel 1000®).

6.- El uso de medias elásticas

 

tiene siempre un efecto beneficioso para activar el retorno venoso de las EEII. Combate el edema, evita el cansancio y la pesadez de piernas al comprimir la circulación venosa superficial.

7.- Tónicos venosos.

 

Son muchos y muy variados. Los hay tónicos venosos propiamente dichos y que actuan por lo general sobre el sistema simpático, aumentando el tono venoso de la pared muscular de las venas. Ej: Fabroven®, Venoruton®, Essavenon®. Otros son fármacos que actuan disminuyendo la permeabilidad capilar y aumentando su resistencia por lo que son profilácticos de la aparición de los edemas. Ej: Insuven®, Diosminil®, Daflon®, Glyvenol®, Capilarema®.

8.- Otros tratamientos farmacológicos.

 

Aunque cuestionado, para los calambres parece existir un efecto beneficioso del dobesilato de calcio (Doxium forte®). Para las alteraciones de la piel, tales como piel reseca propia del síndrome de IVP puede ser útil la crema hidratante o el aceite de oliva.

¿qué podemos hacer con las varices y varículas?


Las varices son aquellas dilataciones de las venas superficiales de las extremidades y que discurren por la pierna o el muslo. Una vez que el médico las ha estudiado pueden tratarse desde una cirugía convencional con extirpación de las varices a lo largo de toda la extremidad, en quirófano y bajo anestesia raquídea (en la espalda) habitualmente a otros métodos si el caso está indicado como la flebectomía ambulatoria.

La flebectomía ambulatoria, descrita hace ya muchos años, consiste en la extirpación de varices bajo una técnica con anestesia local y utilizando unos extractores de varices en forma de ganchitos. La introducción de estos ganchitos a través de mínimos orificios en la piel con objeto de evitar la sutura posterior. Estos orificios se cierran con unas simples tiras de aproximación y el resultado estético es ciertamente bueno, evitando si el caso está indicado las cicatrices inestéticas habituales de la cirugía convencional. Esta técnica está indicada en un buen número de casos y como se ha dicho, se realiza bajo anestesia local y no requiere hospitalización.

Las varículas son pequeñas varices que forman trayectos sinuosos superficiales y que sin tener el grosor de las varices, resultan muchas veces más visibles e inestéticas que éstas. Se les denomina también arañas vasculares por sus formas especiales en cuanto a su distribución. Pueden aparecer desde edades muy tempranas y muchas veces aparecen en varios miembros de una familia demostrando su carácter familiar. Con el paso de los años su tendencia es a ir aumentando apareciendo nuevos trayectos en toda la extremidad. Como tratamiento de las mismas cabe destacar dos procedimientos fundamentalmente.

En las más finas se puede utilizar el láser obteniéndose buenos resultados con él. En estas finas y sobre todo cuando son un poco mayores los mejores resultados se obtienen con la escleroterapia. La escleroterapia consiste en inyectar con una aguja extremadamente fina un producto que destruye estas pequeñas varices. Una vez inyectado se provoca un fenómeno inflamatorio que desemboca con el paso de los días en su desaparición. El proceso completo puede tardar desde pocos días hasta 2-3 meses por lo que este tratamiento se recomienda a partir de octubre finalizando en mayo con la llegada del calor.

Hoy dia la esclerosis de las varices la realizamos con espuma que ha demostrado una clara superioridad sobre el líquido en cuanto a resultados. La espuma se mantiene más tiempo en contacto con la varícula y por tanto mejora los efectos del producto. Una vez pinchado cada grupo de varículas se coloca un pequeño apósito compresivo que se debe mantener 48 horas para después comenzar con la aplicación de un gel que favorece la desaparición de hematomas, manchas, etc. Es muy conveniente usar medias de compresión durante el proceso de la esclerosis,

Dr. Martínez Ubieto

CIRUGIA GENERAL Y DEL APARATO DIGESTIVO

2015 Dr. Fernando Martínez Ubieto. Reservados todos los derechos

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